10 LOURO – O PINDO 30K

Día 5-10-2023. Miro me espera con su taxi a la puerta del hotel a las 7h30m para trasladarme hasta el comienzo de la ruta, es decir pasado un kilómetro del pueblo de Louro en la carretera puesto que aquí hay un sendero que rodeando la Laguna de Xadas me llevará al arenal de la Praia de Encoradoiro, son las 7h40m, todo está oscuro pues aún no amanecerá hasta casi una hora más tarde, me coloco el frontal de linterna puesto que la oscuridad es total, el sendero circula entre juncales y hierbas al borde de la laguna, zona de marisma y humedal así que he de ir muy despacio y cuidado de no meter los pies en el barro, en algún momento imagino la zona pantanosa metido hasta las rodillas, escucho los movimientos de las aves y sus suaves graznidos, es como ir a ciegas, hasta empezar a escuchar el movimiento de las olas que comienza a indicarme que la orilla del mar está muy cerca.

Praia y Faro de Lariño


Superada la laguna entro en el arenal de dunas, también debo iluminar los pasos pues no es un suelo nivelado, finalmente tomo contacto con las olas por el ruido que producen no porque las vea, las luces de los barcos pesqueros destacan en el negro horizonte, también la luz del Faro de Lariño muy al fondo. Tarda en amanecer más de lo habitual como consecuencia de estar algo nublado, continúo por la playa cuando ya la claridad de la mañana me empieza a mostrar algunas casas de frente, es el Porto de Ancoradoiro, hacia donde me dirijo para tomar una pista que me lleva a la larga Praia de Lariño donde grandes bandadas de gaviotas se ubican en grupo a pocos metros de distancia, cuando me acerco levantan el vuelo y se posan más adelante.

Camiño a Carnota


De frente el Faro de Lariño lanza sus ráfagas de luz a todos lados, hacia allí me dirijo abandonando el arenal con intención de tomar al menos un café pues el faro está convertido en selecto hotel, las chicas de recepción me niegan cualquier servicio pues es exclusivo para los clientes así que me dirijo al pueblo de Lariño que está cercano, me dicen que hay dos bares, el primero está cerrado, el otro en la punta más distante, todo mi gozo en un pozo, me quedaré con las ganas de desayunar.

Praia do Mar de Lira


Aquí, al lado del faro y de un pequeño aparcamiento, da comienzo un sendero denominado “Camiños de andar ao mar” A Carnota 8,3k, es un camino muy limpio y bien mantenido que luego, más adelante, hace referencia la catástrofe del Prestige y como homenaje a los miles de voluntarios que trabajaron en la limpieza del chapapote. Me voy encontrando con varias autocaravanas de extranjeros que vienen a pasar aquí sus vacaciones en cualquier época del año. Los montes alrededor están calcinados, los incendios han diezmado la masa forestal en numerosas zonas de Galicia, una verdadera tragedia.

Cruce de la Praia de Carnota


Una gigantesca ancla hace referencia a la Ruta dos Naufraxios, entre ellos el de la Fragata de la Armada Ariete el 25-2-1966, se salvó toda la tripulación de marineros, más adelante otra placa elogia el Camino Solidario Ariete 1966 y Prestige 2002. El camino desemboca en una pista que sigue un corto recorrido hacia Portocubelo de forma directa, yo tomo la de la izquierda rodeando la península y las enormes instalaciones de una piscifactoría para llegar al Porto de Lira. Arrecia el viento, de pronto sale el sol, al poco rato se nubla de nuevo. Sobresale al fondo el Faro de Fisterra, la gran Enseada de Carnota, más al fondo Cee y Corcubión, algo más cerca el Monte do Pindo cubierta su cima por las nubes.

Solitaria Praia de Carnota


Voy superando la Praia Porto da Barca y Praia de Gavota entrando en Portocubelo a las 10h45m donde pregunto si hay algún sitio donde poder desayunar, me remiten a la Praia Mar de Lira donde Moncho tiene un bar, por una pasarela de madera consigo llegar al Mar de Lira pero Moncho tiene cerrado el bar, de nuevo en ayunas. Por un estrecho sendero llego al inicio de la larguísima Praia de Carnota, me descalzo para caminar por el solitario arenal, en los casi 3 k del arenal habrá unas 6/8 personas caminando, entre sol y sombra sobre la compacta arena sigo a buena marcha al lado de las olas y con una agradable temperatura.

Praia de Carnota y al fondo Monte do Pindo


Al llegar casi al final de la playa, cuando la marea está descendiendo, se interpone en mi camino un río que baja con mucho caudal, se trata de la Boca do Río, no puedo cruzar aquí cercano a su desembocadura, asciendo más arriba intentando localizar un punto donde el agua se abra y me permita el cruce pues de no poder hacerlo tendría que dar una enorme vuelta hacia la carretera, decido intentar el cruce, las zapatillas en la mano izquierda, los bastones en la derecha, entro despacio en el agua que poco a poco va subiendo hasta casi mi cintura, hago malabares pues entre que el agua baja con fuerza y el suelo tiene algunas piedras me lo tomo con mucha calma para no perder el equilibrio pues el agua me llevaría arrastrado hasta el mar, por fin puedo superar este serio obstáculo.

Praia de San Mamede


Cruzo el arenal de la Praia de San Mamede, ahora todo es coser y cantar hasta entrar en la aldea de A Gándara de Caldebarcos a las 13h13m, en el Bar restaurante Manolo, en buen rollo con el personal, me tomo una cerveza y una tapita de garbanzos además del relajado descanso después de las tensiones sufridas en los últimos minutos. Sigo la ruta por la costa a través de un sendero poco evidente que de pronto desaparece haciéndome perder la ruta constantemente sin saber como será el próximo tramo puesto que aún faltan varios kilómetros para llegar a O Pindo.

Frente a Illa Corveira


Pierdo definitivamente la ruta entre piedras y grandes rocas, me pregunto si esto será una constante, decido seguir hacia la carretera que veo a unos 200m, al principio sigo sobre una pared de piedra pero pronto he de poner mis pies en tierra, bueno más bien en el tojal y las zarzas escondidas bajo los tojos que casi me cubren por completo, braceo con verdaderas dificultades, las zarzas rasgan la piel de mis piernas y brazos, los tojos me crucifican así que a pesar de tomármelo con mucha calma y paciencia, también la suerte de no lucir el templado sol, llego a la carretera con las piernas y brazos ensangrentados como si hubiera estado luchando con un oso o tigre.

Enseada de O Ézaro


Son las 15h30m, en el primer pueblo que llego, Quilmas, pregunto por una fuente para un lavado rápido, la fuente no tiene agua, con una botella de agua mineral me lavo lo más importante pues da la impresión de que me hubiera caído rodando varios metros en fuerte desnivel. Continúo por la carretera hasta llega a O Pindo a las 16h15m. Pregunto por el comienzo del sendero de ascenso al Monte do Pindo que pretendo realizar mañana, me dicen que detrás de la iglesia arranca la senda, compruebo el lugar para mañana temprano no andar con dudas.
Ya dentro del pueblo pregunto por la parada del bus a Cee y la hora de paso puesto que he de ir al hotel donde tengo reservado alojamiento, me dicen que pasará e las 7h20m, o sea que aún me restan más de dos horas aquí sentado, decido seguir hasta O Ézaro que está a corta distancia, allí decidiré. Bien pues la suerte está de mi lado, Oscar en su furgoneta se detiene y me traslada en pocos minutos al Hotel Larry de Cee en pocos minutos. Muchas gracias Oscar.
En el Hotel Larry me atiende Sandra, me asigna habitación con mucha amabilidad y colaboración.
Datos del GPS: Distancia recorrida 30k. Tiempo en movimiento 7h20m. Tiempo detenido 1h40m Tiempo total empleado 9h. Media en movimiento 4,1 k/h. Media total 3,3 k/h.

PERFIL DE LA JORNADA